La primera mujer ovispa anglicana es Libby Lane, de 47 años, casada y con dos hijos, sacerdota desde 1994, aficionada al saxofón e hincha del Manchester United, ha entrado este miércoles en la historia al ser nombrada la primera mujer obispa de la Iglesia de Inglaterra. Será consagrada con todos los honores en una ceremonia en la catedral de York el próximo 26 de enero. Desde ese momento, será obispa de Stockport, una plaza que estaba vacante desde mayo.
Su nombramiento pone fin a 22 años de luchas: en 1992 el sínodo general —
el cuerpo legislativo de la Iglesia de Inglaterra— decidió que las mujeres podían ser sacerdotes y, sin embargo, tenían vetado el acceso a los puestos más altos de la jerarquía eclesial. En julio de este año el sínodo autorizó al fin la ordenación de mujeres obispas y el pasado 17 de noviembre lo aprobó formalmente mediante una enmienda a la ley canónica.
Lane ha dicho estar “muy emocionada” y ha dado gracias a Dios. “En este día histórico en que la Iglesia de Inglaterra anuncia el nombramiento de la primera obispa, soy consciente de todos aquellos que me han precedido, hombres y mujeres, que durante décadas han esperado este momento”, ha declarado.
El Gobierno tiene previsto promulgar hoy la legislación para que las nuevas obispas puedan sentarse en la Cámara de los Lores, donde la Iglesia anglicana participa en la elaboración de leyes, culminando así en tiempo récord el complicado proceso político y eclesial que se abrió con la aprobación final del sínodo en noviembre.
De los 7.798 sacerdotes y sacerdotas que tiene la Iglesia de Inglaterra, 1.781 son mujeres. El credo anglicano está presente en otros 165 países y suma cerca de 85 millones de fieles. En Irlanda, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Estados Unidos se acepta ya la ordenación de mujeres obispas. También se acepta en Escocia, Irlanda del Norte y Gales, pero ninguna de las tres iglesias ha nombrado todavía a una.
Fuente: El País